Desde hace unos días esta noticia nos dejaba desolados a todos los que tenemos algo de corazón y humanidad, perrita disparada y arrastrada a manos de un cazador, con un desenlace fatal.

Este tipo de actos atroces, por desgracia, se cometen a diario en todas las partes del mundo y desde tiempos inmemoriales, por cazadores y no cazadores, por seres sin empatía ni un mínimo de respeto por la vida. Y no van a más, el mundo no se está volviendo loco como se nos viene a la cabeza como primer pensamiento, siempre lo estuvo… la diferencia es que ahora contamos con una herramienta muy poderosa, las redes sociales, con las que podemos hacerlo visible, compartirlo y unirnos para intentar frenar esta barbarie.

Resulta una tarea difícil sin el apoyo del Gobierno, sin una reforma del código penal con endurecimiento de leyes ante el maltrato animal, pero no podemos rendirnos, y quizá nuestros ojos no lleguen a verlo, pero preparemos el terreno para que las generaciones futuras no tengan que lidiar con esta impotencia. Pasito a pasito entre todos, podemos y debemos cambiar las cosas