Llega la época en la que bajamos al trastero, escalamos entre miles de cajas y desempolvamos la que con letras llenas de ilusión pone NAVIDAD.

Bolas de colores, espumillón, luces, angelitos y estrellas de purpurina. Pero hay alguien que sigue nuestros movimientos con más ilusión aún que nosotros, ya sabéis quien, verdad? Él no sabe qué pasa, qué algo tan bueno ha podido hacer para que le hayas traído todos esos juguetes! 

Y como nadie quiere acabar buscando un veterinario de urgencias, leed con atención:

Flor de Pascua y Muérdago: pueden causar desde problemas gastrointestinales a otros más graves como hipotensión o convulsiones con un desenlace fatal. Intenta colocarlas en un lugar que no sea accesible para tu peludo, aunque en el caso de los gatos, todos sabemos que es misión imposible!

Bolas de navidad: suelen estar fabricadas con materiales que resultan muy cortantes en caso de romperse. Saltos al árbol, golpes con el rabo, o tirarla para divertirse viendo como cae (te suena?) son situaciones comunes que pueden resultar en accidente. Intenta usar adornos hechos de trapo, fieltro o bolas de materiales como tela, goma o papel.

Luces: Pocos animales se resisten a masticar un buen cable. Cuidado especialmente con los conejos, perros y gatos en su época de cachorro, y los hurones, que disfrutan de un buen mordisco a plásticos, espuma o caucho, más que nosotros a un trozo de turrón. Para evitar incidentes graves como descargas eléctricas, desenchufa las luces cuando salgas de casa o cuando no vayas a poder estar con un ojo encima suya.

Cintas de regalo, espumillón y lazos, así como objetos pequeños: En caso de ingestión pueden producirle asfixia y obstrucciones intestinales graves. Una vez más, deberás colocarlas en lugares donde el acceso a ellas sea limitado.

Alimentos:  Sabemos lo difícil que resulta resistirse a esos ojitos suplicantes cuando estamos en la mesa. Los que compartimos vida con un animal, ya estamos al tanto de los alimentos perjudiciales para ellos, pero en estas fechas contamos con visitas de familiares y amigos a los que tendremos que poner al tanto. Chocolate, frutos secos, uvas o alcohol, nunca deben darse ni en pequeñas porciones. También se deben de evitar los huesos, ya que pueden producir obstrucciones severas. Tener un puñadito de sus premios favoritos a mano, puede ser una buena solución.

Y si a pesar de todo tu peludo se las ha ingeniado para «armarte el Belén», no dudes en ponerte en contacto con tu veterinario de forma inmediata.